Mª del Carmen Domínguez “Karmenka”
¿Quién soy?
Nací en Oviedo (Asturias) el 10 de Septiembre de 1969 (no quería poner la fecha aquí, pero me convencieron…). Cuando tenía cinco años mi familia se traslada a Salamanca, ciudad en la que vivo actualmente. Después de la Enseñanza Secundaria, comencé mis estudios en la Universidad de Salamanca, en la Facultad de Ciencias, en concreto en la Licenciatura de Matemáticas.
Elegí esta carrera porque de siempre me habían resultado muy sencillas las matemáticas. Recuerdo que, en el colegio, los deberes de esta asignatura siempre los hacía al finalizar los de todas las demás, ya que eran para mí una especie de diversión, como si fueran pasatiempos.
Sin embargo, según avanzaba mis estudios en la Licenciatura de Matemáticas, me iba dando cuenta que era todo demasiado teórico, para mi gusto le faltaba aplicación. A pesar de ello finalicé la carrera, licenciándome en Junio de 1992 y posteriormente comienzo el doctorado en Matemática Aplicada en la Universidad de Groningen, Holanda, donde curso un año completo.
Continúo en Salamanca, obteniendo el título de Doctor en 1998. Durante estos años tengo diferentes contratos con la Universidad de Salamanca: Beca de Investigación, Ayudante de Facultad, Titular de Universidad Interino, y en Mayo de 2001 consigo la plaza en la que actualmente ejerzo de Profesora Titular de Universidad.
De las matemáticas a los glaciares
Mientras realizaba mi tesis doctoral, en la primavera del 1996 tuve la suerte de asistir a una conferencia que sobre el glaciar Perito Moreno de Patagonia, impartía Adolfo en la Escuela de Minas de Madrid donde es profesor. Esa conferencia supuso un cambio en mi trayectoria profesional. Ya sabía donde iba a utilizar la “caja de herramientas” que había conseguido con mis estudios en Matemáticas.
La naturaleza me apasionaba desde pequeña, el mundo de los glaciares se presentaba ante mí como un mundo fascinante y yo disponía ya de una serie de herramientas a las que quería dar aplicación. El camino estaba claro y el tiempo lo iría perfilando. Mi primera expedición glaciológica es a Islandia en el año 1997, después se suceden una tras otra, al Ártico y a la Antártida. En el 2001 ponemos en marcha el llamado Proyecto GLACKMA… y a partir de ahí ya podéis leer en el resto de la página web lo que estoy haciendo.
Obstáculos, obstáculos y más obstáculos
El camino a seguir lo tenía completamente identificado y decidido, pero poco a poco fui descubriendo que estaba lleno de obstáculos. Con mi plaza de Profesora Titular de Universidad desde la primavera de 2001 y sabiendo a ciencia cierta en qué líneas quería investigar, a qué me quería dedicar, nunca pude imaginar que tuviera que pasar las dificultades que he encontrado.
Lo que comenzaron siendo unos simples comentarios, con caras más o menos largas: “Tú eres una matemática, ¿por qué tienes que ir tú a las campañas de campo?, ¡qué te traigan otros los datos!”, “Pero… ¿otra vez te quieres ir de expedición?”, “¡Esto se va acabar!”…, pronto se convirtieron en actuaciones más fuertes, llegando a bloquear mi participación en las expediciones polares con actuaciones que parecían ser más bien propias de antiguas usanzas en épocas pretéritas.
A veces creía estar en una cárcel o en un manicomio y cada año que pasaba la situación se hacía cada vez más insostenible. Fue bonito y al mismo tiempo interesante ver quienes decidieron apoyarme y ayudarme con paso firme y decidido. Tenían muy claro que la situación era injusta. Y no fue tan bonito descubrir con desilusión cómo aquellos que al final podían hacer algo, los que podían resolverlo, o… no sabían cómo o simplemente no quisieron. Fui consciente de que no podía seguir esperando a que la situación se arreglase, me di cuenta que tenía que tomar yo misma alguna decisión.
De nuevo la Libertad
La solución que se me ocurría suponía una renuncia por mi parte, pero no me costó tomarla, tenía las cosas muy claras. Solicité un cambio de adscripción dentro del Departamento, pasando de la Facultad de Ciencias de Salamanca a la Escuela de Ingenieros de Béjar. Donde me incorporé al inicio del curso escolar 2005/06.
Rodeada de compañeros de verdad, me sentí de nuevo libre. Saboreaba la libertad, respiraba el “aire puro y limpio”, y pude de nuevo compaginar la docencia y la investigación sin problema alguno. Continué adelante con el Proyecto GLACKMA, quizás con más fuerza que antes. Seguramente todas las dificultades que encontré para hacer lo que me gustaba durante los años de mi estancia en Salamanca, me reforzaron mi conciencia de que realmente es ésta mi línea de investigación.
¿Expediciones glaciológicas?
Desde mi primera expedición en 1997 a Islandia en la que iba de “prueba”, a ver si tenía capacidades para continuar, hasta hoy en día, ya han sido unas cuantas en las que he participado y organizado:
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Islandia (1997, 1999, 2003, 2005, 2006, 2007)
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Alpes Suizos (1997)
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Andes Bolivianos (1998)
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Antártida Insular (2000, 2001/02, 2002/03, 2004/05, 2005/06, 2006/07, 2007/08)
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Antártida Peninsular (2005/06)
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Patagonia Chilena (2000, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008)
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Svalbard (2001, 2002, 2003 primavera, 2003 verano, 2004, 2005 verano, 2005 otoño, 2006, 2007, 2008)
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Artico Sueco (2006, 2007)
¿Qué idiomas hablo?
Me manejo en Inglés, Francés, Ruso, Italiano, Portugués y Holandés.
Mis circunstancias de trabajo me han llevado a defenderme en estos idiomas casi sin darme cuenta. El Inglés y el Francés los aprendemos todos, ¡qué remedio! El Ruso me está siendo fácil aprenderlo ya que en la Antártida trabajamos mucho con rusos. El Italiano es fácil para los españoles y he participado en diversas expediciones con italianos. Sabiendo gallego el Portugués es sencillo. Y finalmente el Holandés, que parece un poco más extraño, no lo es si tenemos en cuenta que pasé un año en Groningen al finalizar la carrera y empezar con el doctorado.
¿Deportes?
Soy muy deportista, de pequeña es un hábito que adquirí y no lo he perdido. Habitualmente practico ciclismo, natación y atletismo. También y con menos frecuencia por el tiempo que suponen, me encantan y practico cuando puedo la espeleología y el buceo.
Mantenerme bien físicamente ha sido un factor fundamental para disfrutar en las expediciones polares, para resistir las bajas temperaturas o las inclemencias del tiempo, cuando hay que desarrollar el trabajo continuamente a la intemperie, en los glaciares y lejos de bases polares.
Tuve también la suerte, de desarrollar, de pequeña en la casa de campo de mis padres, ciertas habilidades con diferentes herramientas de campo, de construcción, de bricolaje… Todo ello me viene ahora muy bien a la hora de realizar las instalaciones de las estaciones de medida que estamos llevando a cabo en GLACKMA.
¿Mis aficiones?
Siempre me ha encantado la Naturaleza, disfrutar de las pequeñas y grandes cosas que nos ofrece, la comprensión de los fenómenos y procesos que en ella se desarrollan. La atracción por lo desconocido se cristaliza ahora en la exploración de las cuevas y ríos en el interior de los glaciares.
Otra de mis aficiones es la Fotografía… y sobre todo la Fotografía en la Naturaleza. De manera que en las expediciones polares estoy completamente integrada.